Comparar tarifas de luz parece fácil: miras el precio del kWh, eliges el más barato y listo. Es justo así como mucha gente acaba pagando más que antes. Estas son las trampas más habituales y cómo hacer una comparación que sirva de verdad.
Error 1: comparar solo el precio del kWh
Tu factura tiene dos bloques: potencia y energía. Una oferta puede tener un kWh muy llamativo y compensarlo con un término de potencia más caro. Si solo miras uno de los dos, no estás comparando nada.
Lo que hay que comparar es el coste total del año, sumando ambos bloques, impuestos incluidos.
Error 2: usar un consumo medio en vez del tuyo
Los comparadores suelen pedirte un consumo aproximado. Si te inventas la cifra, el resultado es una ficción. Dos casas idénticas pueden tener consumos muy distintos según cuánta gente viva, si hay aire acondicionado o si se teletrabaja.
La comparación buena se hace con tus kWh reales, que están en tu factura, y con el reparto por tramos horarios, que también aparece.
Error 3: no mirar cuándo consumes
Con la tarifa 2.0TD la energía no cuesta igual a todas horas. Según la CNMC, el tramo valle (el barato) va de 00:00 a 08:00 entre semana y ocupa los fines de semana y festivos nacionales completos; el tramo punta (el caro) es de 10:00 a 14:00 y de 18:00 a 22:00 de lunes a viernes.
Una tarifa con gran diferencia entre tramos es estupenda si consumes de noche y fines de semana, y mala si tu consumo se concentra en las horas punta. La misma oferta puede ser la mejor o la peor según tu caso.
Error 4: no leer la letra pequeña del descuento
Muchas ofertas atractivas llevan un descuento con fecha de caducidad. Los primeros doce meses pagas poco y a partir de ahí el precio sube. Si comparas mirando solo el primer año, te llevas una sorpresa en el segundo.
Comprueba siempre: cuánto dura el descuento, qué precio queda después, si hay permanencia y qué penalización tiene.
Error 5: no separar la luz de los servicios añadidos
Mantenimientos, seguros y protecciones se suelen colar en el paquete. No son electricidad: son productos aparte que engordan la cuota mensual. Si los quieres, perfecto, pero deben quedar fuera de la comparación del precio de la luz.
Error 6: cambiar sin comprobar quién factura qué
Hay dos empresas implicadas en tu suministro: la comercializadora, que es con quien contratas y a quien pagas, y la distribuidora, que es la dueña de los cables de tu zona y no se elige. Cambiar de comercializadora no cambia tus cables, ni implica cortes, ni obras. Es un trámite administrativo.
Cómo hacer una comparación que sirva
Con tu última factura delante, necesitas cuatro datos:
- La potencia contratada en cada tramo.
- Los kWh consumidos, repartidos por tramos.
- El periodo de facturación exacto.
- Los conceptos que no son energía.
Con eso ya se puede calcular qué pagarías con cada oferta. Sin eso, cualquier comparación es aproximada.
O nos mandas la factura y lo hacemos nosotros
Es lo que hacemos cada día. Analizamos tu factura, comparamos con las ofertas del mercado y te decimos en euros cuánto ahorrarías y con qué compañía. Si resulta que ya tienes una buena tarifa, te lo decimos también.
Sin coste, sin compromiso y sin que tengas que entender la factura.
Fuentes de los datos regulatorios citados: Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
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